jueves, 24 de junio de 2010

Me encanta este mundial.

Como no he sido una fanática del deporte más popular del mundo, casi nunca he seguido la fiesta que se desarrolla alrededor de los eventos durante el mes que dura el mundial.

Aún la vez pasada, con “La Sele” jugando en Alemania, por obligación laboral tuve que ver los partidos de CR hasta su descalificación y luego, por obligación familiar, ver los partidos finales en compañía de los vecinos.

Pero este Mundial…..siento que es un verdadero evento “mundial”. Primero por la sede: SUDAFRICA.
No se cuales han sido las otras sedes, pero esta es simbólica en muchos sentidos:
Por la historia de dominio, racismo y discriminación que ha superado el país.
Por ser una sede en el continente menos olvidado por las causas mundiales (sobre todo en Internet, en las alfombras rojas y los noticieros); pero el más olvidado en la realidad.

Además, en esta época todo es futbol. El futbol lo abarca todo.

Para muestra un botón, una cereza en el pastel: en la televisión española internacional, hoy jueves, habla Eduardo Galeano… bello, inteligente, sagaz, ameno… quien escribió un libro sobre futbol “para la conversión de los paganos”… dice él.

También me parece una gran oportunidad para fomentar los valores del respeto, la solidaridad, el trabajo en equipo, el antiracismo.. . Lloro cada vez que pasan ese spot en el que todos se abrazan; Beckham y otros dan discursos en la cancha, todos ayudan a todos a levantarse, los contrarios se felicitan…

Y luego están las sorpresas, al igual que en la vida diaria: hoy perdió Italia, se fue el campeón… y algunos lloran desconsolados en la cancha. Los Eslovenos, otra sorpresa para mi: los nuevos europeos. Celebraron con un despliegue de "surf" sobre el cesped.

A fin de cuentas, hoy amo el mundial!